September 21, 2023 14:18
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Acércate a tu primera planta observa cómo corre el agua de lluvia a partir de ese punto La lluvia ha transportado las semillas lejos. Seguí la dirección de los surcos abiertos por el agua. Ahora buscá la planta que está más alejada de la tuya. Más tarde, cuando éstas últimas esparzan a su vez sus semillas, podrás, siguiendo el curso de las aguas a partir de cada una de esas plantas, recorrer tu territorio. Después de fortalecer nuestras raíces alimentar las sustancias esenciales descartar artificios y mandatos superfluos concentrar la savia que es energía de la tierra renacemos desde las cenizas como el ave fenix y brotamos radicantes tiernos pero firmes regamos la conciencia con la memoria presente abandonamos la inercia de una sociedad suicida comandada por predadores de sonrisa falaz marchitadores de almas mustias y cabezas secas para que florezca un tiempo nuevo hecho de semillas inéditas esas que viajan por los surcos que abre la lluvia abonando el jardín de gente con solidaridad porque aunque poden, fumiguen y quemen todos los bosques y todas las hierbas no podrán detener la primavera que riega los espíritus y multiplica la libertad diversa en un monte subversivo que resiste los machetazos del sistema Read more
Acércate a tu primera planta observa cómo corre el agua de lluvia a partir de ese punto La lluvia ha transportado las semillas lejos. Seguí la dirección de los surcos abiertos por el agua. Ahora buscá la planta que está más alejada de la tuya. Más tarde, cuando éstas últimas esparzan a su vez sus semillas, podrás, siguiendo el curso de las aguas a partir de cada una de esas plantas, recorrer tu territorio. Después de fortalecer nuestras raíces alimentar las sustancias esenciales descartar artificios y mandatos superfluos concentrar la savia que es energía de la tierra renacemos desde las cenizas como el ave fenix y brotamos radicantes tiernos pero firmes regamos la conciencia con la memoria presente abandonamos la inercia de una sociedad suicida comandada por predadores de sonrisa falaz marchitadores de almas mustias y cabezas secas para que florezca un tiempo nuevo hecho de semillas inéditas esas que viajan por los surcos que abre la lluvia abonando el jardín de gente con solidaridad porque aunque poden, fumiguen y quemen todos los bosques y todas las hierbas no podrán detener la primavera que riega los espíritus y multiplica la libertad diversa en un monte subversivo que resiste los machetazos del sistema