August 31, 2023 14:12
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Este 2023 se cumplen 40 años desde la recuperación democrática, un ciclo tan inédito como conflictivo. No fue fácil ni en materia de derechos humanos, ni en relación a la estabilidad económica, ni en la democratización de las instituciones. Pero está claro que esta sistema político, este pacto social que aglutina a todos los ciudadanos ha mostrado mucha fragilidad y también contradicciones. La lucha por verdad, memoria y justicia significó un gran avance en materia de derechos humanos, reconociendo la necesidad de que el Nunca Más sea el punto de partida para cualquier sociedad democrática. Tal vez esta sea la mayor fortaleza que tenemos, saber que dentro de la democracia todo por fuera nada, y es en ese sentido, más allá de las deudas pendientes en torno a la economía que sigue concentrada en las mismas manos que sostuvieron la dictadura y de las instituciones que resisten cualquier avance democrático como el sistema dominante de medios o el sectarismo conservador del poder judicial, vemos con espanto como una figura política candidata a vicepresidenta proviene del riñón del terrorismo de estado. Preocupa Milei por su afán neoliberal a ultranza pero mete miedo el proyecto autoritario que encarna Villarruel, sus reivindicaciones a los golpistas genocidas, la posible amnistía a los condenados por delitos de lesa humanidad, la igualación de los crímenes de la dictadura con el accionar de las organizaciones armadas, la regresión institucional detrás de la utilización de las fuerzas armadas en materia de seguridad interna. Un combo de temer casi borrar de un golpe todo lo que construimos en estos 40 años, ni un paso atrás, no vamos a volver al 76.No son sólo consignas, sino un férreo compromiso social que no se negocia. Nunca más. Read more
Este 2023 se cumplen 40 años desde la recuperación democrática, un ciclo tan inédito como conflictivo. No fue fácil ni en materia de derechos humanos, ni en relación a la estabilidad económica, ni en la democratización de las instituciones. Pero está claro que esta sistema político, este pacto social que aglutina a todos los ciudadanos ha mostrado mucha fragilidad y también contradicciones. La lucha por verdad, memoria y justicia significó un gran avance en materia de derechos humanos, reconociendo la necesidad de que el Nunca Más sea el punto de partida para cualquier sociedad democrática. Tal vez esta sea la mayor fortaleza que tenemos, saber que dentro de la democracia todo por fuera nada, y es en ese sentido, más allá de las deudas pendientes en torno a la economía que sigue concentrada en las mismas manos que sostuvieron la dictadura y de las instituciones que resisten cualquier avance democrático como el sistema dominante de medios o el sectarismo conservador del poder judicial, vemos con espanto como una figura política candidata a vicepresidenta proviene del riñón del terrorismo de estado. Preocupa Milei por su afán neoliberal a ultranza pero mete miedo el proyecto autoritario que encarna Villarruel, sus reivindicaciones a los golpistas genocidas, la posible amnistía a los condenados por delitos de lesa humanidad, la igualación de los crímenes de la dictadura con el accionar de las organizaciones armadas, la regresión institucional detrás de la utilización de las fuerzas armadas en materia de seguridad interna. Un combo de temer casi borrar de un golpe todo lo que construimos en estos 40 años, ni un paso atrás, no vamos a volver al 76.No son sólo consignas, sino un férreo compromiso social que no se negocia. Nunca más.