August 21, 2023 10:37
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Cayetano Alberto Silva, insigne compositor de música rioplatense de origen africano, pasó los días postreros de su vida sumido en la miseria y murió en Rosario en 1920, a los 51 años, en compañía de esos fantasmas tan temidos por los hombres de arte que son el anonimato y el olvido. Un final sumamente ingrato para quien legó a los argentinos una joya musical inigualable. Para hablar de la referida obra cumbre de Cayetano Silva, nacido en San Carlos, Uruguay, en 1868, pero arribado a la Argentina a los pocos años de vida, hay que remontarse a los tiempos, en mi caso lejanos, de la escuela primaria. Específicamente, a los actos del 17 de agosto, en conmemoración del General José de San Martín. Porque este músico, hijo y nieto de esclavos, fue nada menos que el hacedor de la partitura de “La Marcha de San Lorenzo”, cuyos legendarios sones ya forman parte del ADN cultural de todo argentino de bien. Y de mal, también. Read more
Cayetano Alberto Silva, insigne compositor de música rioplatense de origen africano, pasó los días postreros de su vida sumido en la miseria y murió en Rosario en 1920, a los 51 años, en compañía de esos fantasmas tan temidos por los hombres de arte que son el anonimato y el olvido. Un final sumamente ingrato para quien legó a los argentinos una joya musical inigualable. Para hablar de la referida obra cumbre de Cayetano Silva, nacido en San Carlos, Uruguay, en 1868, pero arribado a la Argentina a los pocos años de vida, hay que remontarse a los tiempos, en mi caso lejanos, de la escuela primaria. Específicamente, a los actos del 17 de agosto, en conmemoración del General José de San Martín. Porque este músico, hijo y nieto de esclavos, fue nada menos que el hacedor de la partitura de “La Marcha de San Lorenzo”, cuyos legendarios sones ya forman parte del ADN cultural de todo argentino de bien. Y de mal, también.