October 18, 2025 11:16
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Federico Poli dialogó con Miguel Hakim Simón, ex vicecanciller de México y ex secretario de Cooperación de la Secretaría General Iberoamericana, sobre las perspectivas económicas globales tras las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Washington. Hakim detalló las proyecciones del Fondo Monetario Internacional: el mundo crecerá 3.2% en 2025, pero América Latina quedará relegada con apenas 2.4%, en penúltimo lugar entre las regiones. Argentina destaca con un 4.5% esperado, mientras México apenas alcanzaría el 1%, la mitad que Estados Unidos, su principal socio comercial. Sobre las causas del estancamiento regional, identificó tres factores: baja productividad, falta de continuidad en políticas públicas debido a cambios de gobierno, y debilidad institucional que no atrae inversión. En México, alertó sobre reformas que comprometen la independencia judicial, generando incertidumbre para los inversionistas. Respecto al nuevo orden mundial, describió cómo Trump modificó las reglas de las relaciones internacionales que Estados Unidos mismo había diseñado. China respondió con aranceles similares, mientras el resto del mundo no reaccionó, configurando un escenario de competencia entre las dos grandes potencias, con India emergiendo. Sobre la industria mexicana, explicó cómo Trump presiona con aranceles para que empresas extranjeras reduzcan su producción en México y se trasladen sus terminales a Estados Unidos, creando incertidumbre que aún no se refleja en estadísticas pero sí afecta las decisiones de inversión. Respecto a organismos internacionales, advirtió sobre una reconfiguración total: Trump redujo los fondos a la ONU, criticándola por facilitar la migración y promover la agenda climática. Con esos argumentos, abandonó la UNESCO, la Organización Mundial de la Salud y la Comisión de DDHH, mientras que el Banco Mundial ya alteró sus prioridades, cambiando financiamiento climático por energía nuclear. En América Latina, señaló que Trump opera bilateralmente, no a través de los organismos regionales, y solo considerando como amigos a Argentina, El Salvador y Ecuador. Por eso, remarcó que la globalización retrocede hacia regionalización o "globalización de amigos". Para el BID y la CAF, proyectó menos recursos, personal e influencia, a menos que se ajusten a las demandas estadounidenses, y explicó que se busca compensar esa situación con alianzas público-privadas, integrando operaciones que antes estaban separadas. Por último, puso en valor la diplomacia multilateral, a la que consideró como necesaria, y señaló que resurgirá con nuevo nombre y lugar si se cierra o se desfinancia la ONU. Read more
Federico Poli dialogó con Miguel Hakim Simón, ex vicecanciller de México y ex secretario de Cooperación de la Secretaría General Iberoamericana, sobre las perspectivas económicas globales tras las reuniones anuales del FMI y el Banco Mundial en Washington. Hakim detalló las proyecciones del Fondo Monetario Internacional: el mundo crecerá 3.2% en 2025, pero América Latina quedará relegada con apenas 2.4%, en penúltimo lugar entre las regiones. Argentina destaca con un 4.5% esperado, mientras México apenas alcanzaría el 1%, la mitad que Estados Unidos, su principal socio comercial. Sobre las causas del estancamiento regional, identificó tres factores: baja productividad, falta de continuidad en políticas públicas debido a cambios de gobierno, y debilidad institucional que no atrae inversión. En México, alertó sobre reformas que comprometen la independencia judicial, generando incertidumbre para los inversionistas. Respecto al nuevo orden mundial, describió cómo Trump modificó las reglas de las relaciones internacionales que Estados Unidos mismo había diseñado. China respondió con aranceles similares, mientras el resto del mundo no reaccionó, configurando un escenario de competencia entre las dos grandes potencias, con India emergiendo. Sobre la industria mexicana, explicó cómo Trump presiona con aranceles para que empresas extranjeras reduzcan su producción en México y se trasladen sus terminales a Estados Unidos, creando incertidumbre que aún no se refleja en estadísticas pero sí afecta las decisiones de inversión. Respecto a organismos internacionales, advirtió sobre una reconfiguración total: Trump redujo los fondos a la ONU, criticándola por facilitar la migración y promover la agenda climática. Con esos argumentos, abandonó la UNESCO, la Organización Mundial de la Salud y la Comisión de DDHH, mientras que el Banco Mundial ya alteró sus prioridades, cambiando financiamiento climático por energía nuclear. En América Latina, señaló que Trump opera bilateralmente, no a través de los organismos regionales, y solo considerando como amigos a Argentina, El Salvador y Ecuador. Por eso, remarcó que la globalización retrocede hacia regionalización o "globalización de amigos". Para el BID y la CAF, proyectó menos recursos, personal e influencia, a menos que se ajusten a las demandas estadounidenses, y explicó que se busca compensar esa situación con alianzas público-privadas, integrando operaciones que antes estaban separadas. Por último, puso en valor la diplomacia multilateral, a la que consideró como necesaria, y señaló que resurgirá con nuevo nombre y lugar si se cierra o se desfinancia la ONU.