June 13, 2026 11:46
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En su columna "Escribas y Escritores", Vicente Battista recupera una faceta desconocida de uno de los grandes de las letras argentinas: el David Viñas que, antes de consagrarse, se aventuró en el género policial bajo un seudónimo elocuente. Para entender ese momento, Battista traza una historia breve pero precisa del género en la Argentina. En 1945 convivían en los kioscos Raymond Chandler y Dashiell Hammett, mientras Borges y Bioy Casares dirigían El Séptimo Círculo y desconfiaban, con elegante desdén, del policial de acción norteamericano. Ernesto Sábato, por su parte, lo despachaba sin piedad en el ensayo "Heterodoxia": una literatura para negociantes cansados que viajan en avión. Fue en ese clima donde Viñas entregó "Mate Cocido", "Chicho Grande" y "Chicho Chico" a la colección Crimen, protagonizadas por figuras reales del delito argentino, que firmó bajo el nombre 'Pedro Pago'. El propio autor relegó al olvido estas novelas durante décadas y que hoy pueden leerse reunidas en "Policiales por encargo", dentro de la colección Los Raros de la Biblioteca Nacional. Read more
En su columna "Escribas y Escritores", Vicente Battista recupera una faceta desconocida de uno de los grandes de las letras argentinas: el David Viñas que, antes de consagrarse, se aventuró en el género policial bajo un seudónimo elocuente. Para entender ese momento, Battista traza una historia breve pero precisa del género en la Argentina. En 1945 convivían en los kioscos Raymond Chandler y Dashiell Hammett, mientras Borges y Bioy Casares dirigían El Séptimo Círculo y desconfiaban, con elegante desdén, del policial de acción norteamericano. Ernesto Sábato, por su parte, lo despachaba sin piedad en el ensayo "Heterodoxia": una literatura para negociantes cansados que viajan en avión. Fue en ese clima donde Viñas entregó "Mate Cocido", "Chicho Grande" y "Chicho Chico" a la colección Crimen, protagonizadas por figuras reales del delito argentino, que firmó bajo el nombre 'Pedro Pago'. El propio autor relegó al olvido estas novelas durante décadas y que hoy pueden leerse reunidas en "Policiales por encargo", dentro de la colección Los Raros de la Biblioteca Nacional.