August 01, 2026 11:47
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En su columna, Miguel Roig recupera al sociólogo Richard Sennett para pensar el vínculo entre el artesano y su obra: una entrega y una exigencia moral con lo que se hace, y una experiencia que se acumula con el tiempo hasta traducirse en calidad. Un carpintero, un obrero o un escritor como Chéjov (médico y narrador a la vez) comparten ese mismo criterio del arte. Roig cruza esa idea con Ken Levine, creador de BioShock, y su noción del videojuego como una suerte de "mini bautismo": renacer en otra persona, mutar en primera persona ante una pantalla. Algo que hace veinte años era una experiencia inédita y hoy se repite en los filtros de Instagram y en la vida cotidiana. El gran relato del trabajo tradicional, el que ordenaba toda una vida, cedió su lugar al formato reality: relatos fragmentados, sin guion, donde el espectador se reconoce en esa misma inestabilidad. Roig recupera el verso de Nicolás Guillén, musicalizado por Daniel Viglietti ("Me matan si no trabajo, y si trabajo me matan") para señalar que hoy no solo mata el desempleo o el empleo basura, sino también la renuncia a la propia vocación. Del "hombre nuevo" del que hablaba Guevara al hombre invisible, aquel que se pierde de vista a sí mismo: esa es verdadera mutación actual. Read more
En su columna, Miguel Roig recupera al sociólogo Richard Sennett para pensar el vínculo entre el artesano y su obra: una entrega y una exigencia moral con lo que se hace, y una experiencia que se acumula con el tiempo hasta traducirse en calidad. Un carpintero, un obrero o un escritor como Chéjov (médico y narrador a la vez) comparten ese mismo criterio del arte. Roig cruza esa idea con Ken Levine, creador de BioShock, y su noción del videojuego como una suerte de "mini bautismo": renacer en otra persona, mutar en primera persona ante una pantalla. Algo que hace veinte años era una experiencia inédita y hoy se repite en los filtros de Instagram y en la vida cotidiana. El gran relato del trabajo tradicional, el que ordenaba toda una vida, cedió su lugar al formato reality: relatos fragmentados, sin guion, donde el espectador se reconoce en esa misma inestabilidad. Roig recupera el verso de Nicolás Guillén, musicalizado por Daniel Viglietti ("Me matan si no trabajo, y si trabajo me matan") para señalar que hoy no solo mata el desempleo o el empleo basura, sino también la renuncia a la propia vocación. Del "hombre nuevo" del que hablaba Guevara al hombre invisible, aquel que se pierde de vista a sí mismo: esa es verdadera mutación actual.