March 23, 2026 10:37
00:00 / 21:15
5 plays
A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, distintas ciudades del país se preparan para jornadas de vigilia, actos conmemorativos y movilizaciones. En ese marco en el programa Digamos Todo habló con Ricardo Gil Lavedra, uno de los seis jueces de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal que integró el histórico tribunal del Juicio a las Juntas Militares en 1985. "No existían guías ni antecedentes sobre cómo llevar adelante un juicio de estas características, lo que convirtió al proceso argentino en una experiencia única en el mundo". Para comprender la magnitud de este proceso, es necesario remontarse a los hechos que lo originaron. El 24 de marzo de 1976 se instauró en Argentina una dictadura militar que, si bien no fue la primera en la historia del país, sí fue la más violenta y sistemática en términos represivos. El régimen desplegó un plan clandestino que consistía en el secuestro de personas, su traslado a centros de detención ilegales, donde eran sometidas a condiciones inhumanas y torturas, con el objetivo de obtener información. En la mayoría de los casos, las víctimas eran posteriormente asesinadas, en muchos casos mediante fusilamientos, incineraciones o los denominados “vuelos de la muerte”. Todo este accionar se desarrolló bajo un estricto manto de clandestinidad. El Estado negaba sistemáticamente los hechos, tanto ante la justicia como frente a organismos internacionales y familiares de las víctimas. En este contexto surge la figura del “desaparecido”, una categoría trágica que definió a miles de personas cuyo paradero fue ocultado deliberadamente. Read more
A 50 años del golpe de Estado del 24 de marzo de 1976, distintas ciudades del país se preparan para jornadas de vigilia, actos conmemorativos y movilizaciones. En ese marco en el programa Digamos Todo habló con Ricardo Gil Lavedra, uno de los seis jueces de la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Criminal y Correccional Federal que integró el histórico tribunal del Juicio a las Juntas Militares en 1985. "No existían guías ni antecedentes sobre cómo llevar adelante un juicio de estas características, lo que convirtió al proceso argentino en una experiencia única en el mundo". Para comprender la magnitud de este proceso, es necesario remontarse a los hechos que lo originaron. El 24 de marzo de 1976 se instauró en Argentina una dictadura militar que, si bien no fue la primera en la historia del país, sí fue la más violenta y sistemática en términos represivos. El régimen desplegó un plan clandestino que consistía en el secuestro de personas, su traslado a centros de detención ilegales, donde eran sometidas a condiciones inhumanas y torturas, con el objetivo de obtener información. En la mayoría de los casos, las víctimas eran posteriormente asesinadas, en muchos casos mediante fusilamientos, incineraciones o los denominados “vuelos de la muerte”. Todo este accionar se desarrolló bajo un estricto manto de clandestinidad. El Estado negaba sistemáticamente los hechos, tanto ante la justicia como frente a organismos internacionales y familiares de las víctimas. En este contexto surge la figura del “desaparecido”, una categoría trágica que definió a miles de personas cuyo paradero fue ocultado deliberadamente.